martes, 11 de octubre de 2011

Sobre El club de la pelea

El club de la pelea / Fight Club
Director: David Fincher
Actores: Brad Pitt, Edward Norton, Helena Bonham Carter, Meat Loaf, Zach Greiner, Richmond Arquette, David Andrews.
Origen y año: Estados Unidos, Alemania 1999.
Duración: 139 minutos. Apta mayores de 18 años.

"Un alto porcentaje de la gente no quiere pelearse, es por eso, que cuando uno de nosotros valla a buscar pelea, estos no haran mas que calmar la situación", El Tyler Norton no lo dice así, pero quiere decir esto. Lo mas destacado de esta película, son sus movimientos de escenas, nunca pasa por los lugares comunes del género, ya que va desde un curso de cáncer de testículos, a un avión, a un edificio de esos caros, al club y a vivir en una mugre. Esta es la historia de Tyler Durden, quién la contará el narrador a través de la voz en off, que es ni mas ni menos que la voz de Edward Norton, un gigante actor, que con el paso del tiempo se viene cayendo, aunque cada aparición suya se festeja. En general, la histria es media densa y medio aburrida, pero la trama te va llevando hacia esa historia que nos deja preocupante. Faltando poco para que termine, el narrador dice "pausa, y sigue la película, la gente no sabe", como queriendo decir que nunca se sabe que es lo que quiere contar la historia, o hacia a donde va, o hacia que personaje quiere involucrar. El personaje de Brad Pitt es extremadamente logrado, haciendo de bobo en una mitad y de canchero y grandioso mas adelante, y es por eso que después se transformará en un alter ego, aunque no mucho podré decir. Aún así, El club de la pelea es una grandiosa película para ver en el cine, ya que en DVD mucha diversión y entusiasmo no muestra. Jamás se anima a mostrarle algo al espectador, y es por eso que todo el tiempo uno se está preguntando que pasa allí. A medida que va pasando el tiempo, nuevos personajes van a ir apareciendo, lo que transformará aún mayor la duda de hacia donde apunta el film; un film, que a la larga termina olvidandose y dejando muchos huecos sueltos. No hay que negar de que tiene un excelente guión y que Fincher aunque sea, muestra el camino perfecto. Pero, bah, El club de la pelea, es tan oscura y tan poco dramática, que uno se ríe con los personajes, y ya ni entiende como es eso de la quemadura en la mano ¿para que perder tanto tiempo? ¿Para que un Fincher que muestra "la negrada" dentro de una película sofisticada? ¿Para que una descripción y un comienzo tan absurdo como el del curso de cáncer de testículos?, claro, uno piensa y dice "Ah, las tetas de Bob, que gran personaje" y termina enamorándose de ese abrazo entre el tetón y el Tyler-Durden-Narrador-Edward-Norton.

sábado, 8 de octubre de 2011

Vaquero







Vaquero
Director: Juan Minujín.
Actores: Juan Minujín, Daniel Fanego, Guillermo Arengo, Pilar Gamboa, Esmeralda Mitre, Leonardo Sbaraglia.
Origen y año: Argentina 2011.
Duración: 87 minutos. Apta mayores de 13 años.
Estreno en Buenos Aires: 29 de Septiembre 2011.



Ese amarillo patito, ácido el de la tapa, quién no está totalmente cubierto, por que está relleno por un actor, uno que se encuentra en boxer de color rojo y una campera verde. Trata de hacerse el vaquero mientras fuma y habla un inglés muy Hollywood como si fuera Clint Eastwood. No es mas que Juan Minujín, bah que boludo, en realidad no es mas que Julian Lamar, un actor del que cualquiera diría, no está en su mejor momento y todo lo que hace y pasa alrededor suyo le entra por una oreja y no le sale nunca de la otra, o mejor dicho, lo digiere por el culo.

Presentada en el BAFICI, el trailer de Vaquero se presenta como una nueva oportunidad al cine argentino de entregar a un líder a un héroe arriba de un escenario, pero el personaje de Minujín no deja mas a entender, que se trata de un drama borroso al que no le gana a Pizza, birra, Faso ni Francia, otras películas comerciales de corta duración. Minujín se anima y cambia un rol totalmente diferente como si se hubiera dado cuenta de lo que el mundo del cine puede representar en uno, y deja atrás al superhéroe boludo -sí, es argentino, que cagada- de Zenitram, para convertirse en el vaquero, un hombre y guerrero mas a fin al mundo del séptimo arte.

La historia de Lamar es simple de ver y difícil de explicar, hace falta entender las diferentes frases que se presentan a través de la voz en off para entender lo negativo que es el pasar de un actor, quién está enojado con el gordo, un actor que trabaja en su misma obra y que nunca le cede el paso, quién además lo deja colgado y lo hace convertirse en blanco y negro volviéndolo al mundo antiguo, como si el "gordo de mierda" fuera un método mas actual. Por qué, él, concentrado solamente en la plata y en las reuniones familiares, parece no mostrar ningún tipo de deseo y deja en claro que su vida no vale la pena y es una mierda, pero como tipo solitario, cree que disfrutar de su bienestar a través de un televisor y una pantalla grande sería lo máximo posible. Lamar busca lo mejor para él y se convierte en el esclavo de Alonso, un actor mucho mas dedicado al mundo y quién según el vaquero "ganó en un año, lo que yo gané en 10", y a quién le dedicada mas o menos diez "hijos de puta".

El viento que sopla por las noches es el que ve pasar Minujín sin ninguna respuesta, y cuando llega a su casa exhausto se tira en la cama y mira hacia el techo, piensa que lo mejor sería estar viendo porno y no dormir, no le gusta dormir, o no prefiere hacerlo en ese momento, y ahí esta terminado, quiere sentirse bien un momento, y explica reiteradamente que el mundo de los actores no es el ideal y el perfecto. El Lamar que se caracteriza por tener detrás una careta, el que se enoja, el que tarda mas de media hora y pide perdón, el "cagon de mierda, cagon cagon cagon", el que lo fajan diez veces en una escena y al corte el compañero le da una palmadita como diciendo -o como lo dice - "ya va a terminar, lo estas haciendo bien" y el Lamar detrás del actor Minujín, lo mira con cara de diciendo "Andate bien a cagar".

El Minujín detrás de cámara es el perfecto, el elegante y el que se pone la pipa en la boca, agarra una escopeta y empieza a hablar inglés como nunca. El de, detrás de cámara es el argentino, el asqueroso, el que se come los palitos del bar y el que se chamulla a cuanta mina quiere. En realidad, Minujín juega a ser Lamar y juega a que Lamar sea otro, sin decir el nombre del actor dentro del actor. Lo mas raro es que dentro de un triple actor hay otro, y que uno nunca entiende hacia que coordinación va. Y en esos momentos donde no está el Lamar actor, uno se empieza a preocupar y empieza a querer que la película se termine, no por una falta de interés, sino por poca creencia hacia el personaje fuera del actor, y por que el mundo que lo rodea no es mas que un intenso día familiar y una puteada en el auto con la voz en off. Lo mejor está en lo que le dice Fanego "que buen actor que es el gordo", y Lamar le responde con un "sí" con cara de ganas de levantarse e irse a la mierda.

Es una lástima que Vaquero no haya entrado en un terreno mas profundo y se mantenga distante del objetivo del personaje, por que en sí lo que la sinopsis cuenta es sobre un actor que quiere formar parte de un proyecto hollywoodense, y lo que Lamar consigue, termina siendo un saldo positivo, por que, en sí, termina quedandose sin nada: sin mujer, sin película, sin porno. Pero sigue manteniendo, su voz con quien habla del mas allá, sigue estando con su familia y además vivirá actuando hasta llegar lo mas lejos posible. Hay un vaquero que podrá llegar mas lejos, pero en un futuro lejano, acá nos muestran sus comienzos, con una historia fuerte que se muestra suave, o quizás una historia suave que se muestra fuerte. Un drama de héroe, digamos, un super peliculón dentro de una película facilonga y simpática.

viernes, 7 de octubre de 2011

El árbol de la vida







El árbol de la vida / The three of life
Director: Terrence Malick.
Actores: Brad Pitt, Sean Penn, Jessica Chastain, Tye Sheridan, Hunter McCracken, Laramie Eppler, Jessica Fuselier.
Origen y año: Estados Unidos 2011.
Duración: 139 minutos. Apta mayores de 13 años.
Estreno en Buenos Aires: 29 de Septiembre 2011.



Creo que lo aclaro en la mayoría de las películas, pero, el problema -el gran- es que en esta, no es el único -gran- conflicto que se elabora en este film. Primero en principal: no me gustan las películas confusas, no las difíciles (Memento), sino las confusas (El origen) donde hacen trabajar la cabeza del espectador a todo lo que da, y en un punto de transferencia, le hacen mesclar todo y todos. El problema es el del ejemplo de, si una persona está dolorida no hace falta que muestre la herida, si lo muestra una vez, está bien, pero si ya se clava eso en todo momento deja un balance totalmente absurdo. Si una persona está contenta por que se ganó entradas para ver un partido de Beisbol no hace falta que muestre la entrada, ya que con sólo ver su cara de felicidad alcanza. Este último sería un ejemplo mas directo, y quizás en la trama se haga importante, como pasaba en la torre eiffel en Mas allá de la vida, total símbolo de París. ¿Hace falta que Eastwood nos muestre desde la ventana ese símbolo para hacernos acordar que estamos en Francia?, es diferente por qué, creo que lo que Eastwood muestra es de calidad de la imágen y para cambiar de un lugar a otro, para decorar una escena que desde el principio, sabemos que morirá sin color.

Hablar de El árbol de la vida, cuesta. Cuesta mucho. No vi ninguna otra película de Malick, y al ver esta, creo que tampoco me preocupa ver La delgada línea roja. Hay un problema circunstancial en este film, que es el aburrimiento y la doble taradez en el relato. Esperaba hace rato ver la película, y con las primeras imágenes desde Cannes -además del premio- y de las grandes valoraciones, creía, que si se llegara a estrenar en Argentina, ibamos a estar ante uno de los mejores estrenos de este año. Pero, no, todo lo contrario, si no es el peor, es por que Harry decidió alargarse y por que hay una batalla en la historia de la guerra civil de España en Balada triste de Trompeta. Con esas primeras impresiones de "una familia del 50", creía que iba a estar ante una gran historia que elude muy bien sus mas de dos horas. Lo que Malick quiere mostrar, es simplemente, de que se murió, o quiere copiar en alguna forma el tipo de cine de Lynch, metiendonos en la cabeza una historia que se trata solamente de Dios.

La cámara es Dios, y los personajes son sus esclavos, la cámara no se para de mover y nos muestra todo lo que se vivie allí, todo lo que los chicos del pueblo hacen, como el papá malo, pero que quiere a sus hijos, y la mamá dulce y que le pide a su esposo que los deje en paz se las arreglan para ser felices en un pueblucho, como el último de los estrenos hace agua por sus cuatro puntas, como se hunde, como deja en vano todo toque de un director, que en boca de otros, parece haber sido un ex gran cineasta. Como, en general, la película que ganó La Palma de Oro en Cannes, no hace mas que tirar el premio y crear una sospecha sobre el mismo, no hace mas, que odiar a los Oscar y retribuírlo.

Quizás no sea adecuado en este tipo de textos, pero escribo acá lo que pienso sobre el mundo del cine, y tampoco me interesa hablar sobre otras cosas. Los críticos norteamericanos se quejan de todo, y creyendose los mejores críticos para criticar sus películas siempre les buscan el pelo al huevo. Hay bodriasos a los que los alagan fundamentalmente y con todo fervor escriben sin importarles un poco lo que nace de los video clubes, lo que, un viernes y un sábado a la noche se puede transformar en fiesta de pantalla chica con un DVD que brille a toda costa. ¿Les gustó El árbol de la vida? bueno sí, bah, les encanto, y también les gustó Biutiful, El discurso del rey, El ganador, Harry Potter y un monton mas de películas que en toda referencia no merecen mucha valoración, aunque a El ganador se le pueden salvar varias cosas. No les gusta Paul, Una esposa de mentira, Mas allá de la vida.

Bueno, lo que Malick quiere demostrar, además de tener dos horas de aburrimiento y una alta decepción, es una película boba-boluda-tonta, ¿religiosa?, ni siquiera busca eso, por que, lo que uno siente, es que le estan tomando el pelo, sobre todo, cuando uno ve unas luces y unos arboles y unas flores, y luego nos dicen que de ahí llegó el bebe. No es que sea original, si no que es tonta, es boluda, por que, a la hora de crear algo, se planta como "una experiencia aparte". ¿De que estamos hablando? El árbol de la vida es mala por donde se la mire, mala-mala-mala-mala y tan mala como la novela Malparida y como la doble personalidad de Juanita Viale, de mala actriz, y de personaje muy profundo y siniestro. Por que, en la película se esconde tanta oscuridad, que, hasta uno deja de creer en todo lo que está viendo, para agarrar el control de la DVD -uh! que suerte que tuve de verla en mi casa, dios mio! y adelantar de una vez por todas esa parte que no sólo no nos interesa, si no que, ni hace falta. En el cine ¿Para que queremos ver de donde viene un bebé? si nisiquiera eso nos va a poder responder. A eso me refería cuando decía, que varias películas hacen hablar de cine y hacen recordar el gusto de uno. Mirá, a mi me gusta Tarantino, me gusta Spielberg -con algo de respeto, pero desde cierto punto de vista-, me gusta Eastwood, me gusta Dugan, los Farrelly y Mottola en el mundo de la comedia. Me encanta Lumet, y admiro a Caetano. Algo de Cronenber me gusta, lo que hizo Scorsese está muy bien y Herzog es un grande de lo que hasta ahora pude ver. Todos ellos, han pasado por momentos malos, incluso creo que A prueba de muerte de Tarantino, no me gusta, pero tiene ese final grandioso, y él es un director que cree en el cine, y que es de chapa video club.

Sin vueltas, El árbol de la vida es mala, por todo lo contrario a lo que dije en los últimos párrafos a favor sobre otras películas. Primero, por que no cuenta un cuento, segundo, por que crea de sus personajes unos bichos poco creíbles. Tercero, por que su mundo es flojo, es oscuro, es sin vida, ¡y eso que habla de la vida y la muerte! Lo peor que le puede pasar a una película: hablar sobre la vida, y no tenerla, mostrar terror sin sentirlo, hacer llorar a sus actores sin ser reconocidos por el espectador. Y después hay gente que siente emoción por películas, pero que se quejan de que todo lo anterior no vale mucho la pena, como pasa en Gigantes de acero, y como quiero intentar creer que Rápidos y furiosos 5 me hace brillar de alegría y romper todo con ese final grandioso y esa canción tan genial y digna para el film como Danza Kuduro. Y creo, que lo peor que puede haber, es que una película me haga hablar bien de casi todos los estrenos de este año. ¿Para que carajo está Sean Penn ahí, para abrir una puerta y salir hacia el desierto? Así, mirá vos, las familias del '50 tenían a papá malo que quiere mucho a sus hijos, pero quieren que sean duros y que afronten la vida de lo mas valiente que puedan, prefiriendo eso, antes que amarlos. Eso que quiere el padre, es lo que hace Malick acá, prefiere "contar una historia nueva, hablar sobre el nacimiento y la muerte desde el fondo como nadie antes lo hizo, y hacer que el espectador viva -entre triple comillas- una experiencia nueva" antes que darle y brindarle diversión al espectador y una historia que sea destacada, y no mostrarnos el pie de un bebé para saber que papá Pitt malo está contento. El Pitt que queremos es el que aniquila Nazis y cree en el cine, el que cree y ama los sábados a la noche abajo de la sábana. Eso es a lo que me refería al principio, además de todo lo malo anterior encerrado en todos estos párrafos, ahí está la mamá diciendole a su hijo "mirá, allá arriba vive Dios" mientras le señala el cielo. Que huevada.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Estrenos Jueves 6 de Octubre

















Gigantes de acero: En un futuro cercano el que el boxeo se ha transformado en un deporte de alta tecnología. Charlie Kenton (Hugh Jackman) es un boxeador fracasado que pierde la posibilidad de ganar un título cuando poderosos robots de 90 kilos y más de dos metros de altura comienzan a competir. Convertido en un promotor de poca monta, Charlie sobrevive ensamblando robots de bajo costo, a los que apunta en peleas del circuito amateur. Finalmente, cuando esta situación toca fondo, Charlie se asocia con su casi desconocido hijo Max (Dakota Goyo) para construir y entrenar a un auténtico robot campeón.

Pina 3D: Pina es un largometraje en 3D con la participación del elenco del Tanztheater Wuppertal Pina Bausch, representando el arte único e inspirador de la gran coreógrafa alemana fallecida en 2009.

Actividad Paranormal 0 El origen: La película comienza con la llegada de Haruka Yamano a su casa en Tokyo, Japón, después de realizar un viaje a San Diego en donde tiene un accidente automovilístico que le rompe ambas piernas y que provoca la muerte de una joven mujer. Confinada a una silla de ruedas, Haruka es cuidada por su hermano Koichi mientras su padre realiza un viaje de negocios a Singapur y los deja solos en la casa. Haruka le cuenta a su hermano que ha visto que su silla de ruedas se mueve por sí sola. Desde ese momento, los hermanos empiezan a notar que suceden cosas extrañas en la casa: los objetos se mueven, las puertas se abren y se cierran mientras se oyen pasos y ruidos inexplicables. Koichi, fanático de su videocámara, decide entonces registrar qué sucede cuando las luces se apagan.

Medianeras: Martín es un fóbico en vías de recuperación. De a poco va saliendo del encierro en su monoambiente y su adicción al mundo virtual. Mariana, recién separada, tiene tan desordenada la cabeza como el departamento en el que se refugia. ¿Deberían conocerse, no? ¿Cómo se pueden encontrar en una ciudad superpoblada y caótica como Buenos Aires? Medianeras. Lo mismo que los separa es lo que los une.

El extraño caso de Angélica: Una noche, Isaac, joven fotógrafo inquilino de la pensión de Dona Rosa en Régua, debe acudir de inmediato a la casa de una adinerada familia para hacer el retrato de su hija, Angélica, quien falleció justo después de su matrimonio. Cuando llega a la mansión de luto, Isaac descubre a Angélica y su belleza lo trastorna. Tan pronto como la mira a través del objetivo de su cámara, la joven parece recobrar la vida, sólo para él. Isaac se enamora perdidamente. A partir de ese momento, Angélica le atormentará día y noche, hasta el agotamiento.

Otros estrenos
-El rey león 3D (reestreno de la histórica película de Disney en 3D)
-El piloto de Perón
-Justicia final
-La cocina
-El agua del fin del mundo

Attack the block







Attack the block
Director: Joe Cornish.
Actores: Nick Frost, Jodie Whittaker, John Boyega, Luke Treadaway, Paige Meade, Leeon Jones.
Origen y año: Reino Unido, Francia 2011.
Duración: 82 minutos. Apta mayores de 16 años.
Estreno en Buenos Aires: A confirmar.



El rigor llegó a los barrios y sólo hay un problema por el cual todo este desorden se desencadena: una muerte. La muerte que según parece ser, está tomada en joda. De los creadores de Muertos de risa, vuelve a aparecer una película con la interpretación de Nick Frost que no hace nada mal de vendedor de droga. La historia cuenta la vida de una pandilla, que por cierto, todos sus integrantes tienen casa y familia, pero a su vez, parecen ser calificados y mostrados como pobres y débiles en un barrio del sur de Inglaterra, o como ellos lo nombran: El bloque. Qué, por si no se sabía, es liderado por negros, o si no, está en disputa por dos de ellos, uno Moses, el provocador de la invasión alienígena y el otro Jerome, quién sabe y cree que tiene una pandilla mejor que la de este. Hay una persona, una mujer, una testigo, que es la que no entiende la vida de estos jóvenes, que sería la de "aguantársela en el barrio y defenderlo hasta el final". Ella es Sam y es futura médica y quién como desencadenante de la película, es asaltada por la pandilla de Moses, donde allí en el lugar y en el acto, se hará presente la primer criatura.

Entre Attack the block -sin título en español todavía y tampoco se sabe sobre su estreno en cines en Argentina, ni tampoco creo que se allá dado a conocer- y Shaun of the dead hay una diferencia clara. Ambas estan tituladas nuevamente como las tragedias transformadas en comedia. La primera se reía de los zombies y compartía los juegos y sus almuerzos con los muertos. En ésta, está el problema, no se preocupa tanto por hacer reír, si no por desencadenar una tensión en el espectador desencadenando todo lo que puede llegar a suceder y buscando una solución a todo, cosa que en la de la dupla junta -acá sólo está Frost- no había, y no importaba demasiado que les pasara a los personajes. Acá ese juego se rompe, y nos empezamos a preocupar por cada uno de ellos, como si el film nos trasmitiera un suspenso absoluto. Quizás, allá un toque de comedia pero es muy suave, tan gratuito como el aparecer de estas criaturas -ejemplo: los nenes que quieren matar a un monstruo con una pistola de agua, o el chico que preferiría estar en su casa jugando al FIFA, por que, dentro de todo, eso es mas realismo que cómico-.

La risa se sobrepasa de contexto al ver la cara de Moses, que hace estupendamente mal de líder de la banda que se la re banca, poniendo cara de malo y haciendo de un chico callado y de palabra justa. A diferencia, también, Nick Frost aporta poco a la película. Pero hay una historia y un motivo que es la de, como un adolescente se convierte en héroe de la noche a la mañana, de como un chico que roba por su barrio se transformará en respetado por todos los adolescentes que no estan a favor de que Moses valla a la cárcel. El problema de la película es que cae en sus lugares comunes y deja reflejado una historia de adolescentes que mas allá del FIFA, no tienen otra idea que largar ante un problema de diálogos, al hablar y hablar del bicho, del bloque y de "lo que está allá afuera".

Attack the block, termina siendo una película que en sí se parece a Fase 7, pero que tiene ese problema de humor negro que nunca llega a conocerse, ni tampoco importa demasiado lo que cada uno de ellos diga, ni nos creemos la cara de preocupada de la médica. Deja los primeros grandes momentos en la calle, donde los chicos se encuentran solos en las veredas tratando de matar a cada una de esos perros negros y grandes. Pero en sí, lo bueno de la historia pero a su vez, frustrado, es que acá los enemigos no son esos bichos que caen del cielo, si no que, son los pibes, quienes parecen ser el peligro de la humanidad, y es la mala suerte de los bichos al haber caído en ese barrio protegido y semi cerrado. Es una lástima, además, que la película no pueda caer, como la de "acción donde los pendejos deben proteger a su barrio y cagarlos a batazos a esos bichos". Eso, lo mejor que tiene la película, es que no sabe diferencias bien cuales son los buenos y cuales son los malos, ya que Moses finalmente terminará arrestado. La justicia quedará en manos de lo bueno y lo malo, sin saber, desde donde vienen esos alienigenas, aunque nunca sabremos si están ahí para defender al país -escena de Moses haciendo explotar el edificio donde todos viven: la asaltada, el traficante y la mayoría de los pibes para acabar con los aliens. Al hacerlo estallar, quedará agarrado de la punta de la ventana, mientras el viento sopla la bandera de Gran Bretaña, mientras este sobrevive, queda como lección de héroe. Gran sospecha sobre quienes son los enemigos-.

martes, 4 de octubre de 2011

Gigantes de acero







Gigantes de acero / Real Steel
Director: Shawn Levy.
Actores: Hugh Jackman, Dakota Goyo, Evangeline Lilly, Kevin Durand, James Rebhorn, Olga Fonda.
Origen y año: Estados Unidos, India 2011.
Duración: 127 minutos. Apta mayores de 13 años.
Estreno en Buenos Aires: 06 de Octubre 2011.



Volvió las aventuras del padre y el hijo, las aventuras del hijo que cree que en su mascota. Volvió el cine pedorro, alérgico donde un doblaje en castellano puede afectar mucho el valor de una película. Vuelve toda esa chatarra dentro de un final y unas imágenes donde la emoción y el querer ser obra maestra discuten y rompen cualquier tipo de error y estupidez en la pantalla grande.

1. Hugh Jackman dejó Wolverine, bah, nunca lo va a dejar, por que siempre será Wolverine, y en alguna parte de la película esperaba que saque sus garras. En sí, las sacó, pero de otra manera. Hugh Jackman es una opción para disfrutar de esta película. Hugh Jackman podrá hacer de débil, pero siempre será el tipo rudo y fuerte del cine, y aquel que parece que todas les salen bien. O por lo menos, Hugh seguirá siendo el tipo que primero piensa y luego dice en el séptimo arte. Seguirá siendo el borracho que se levanta y cuando todo parece estar perdido, se transforma y saca un sonrisa desde lo mas fondo para llenar la alegría de los espectadores, aquel que esperábamos y que sólo tuvo una aparición en X-Men: primera generación. No me gusta el alpiste. Hugh acá es el padre, quién no conoce a su hijo, y que practicamente no le interesa tener una relación alguna, pero por ley deberá cuidarlo. Por algun problema especificado deberá quedarse con él durante unos días y allí aprenderán juntos a llevarse y a entenderse mutuamente. Allí se conocerá la historia de un boxeador honesta y frustrado, que pase lo que pase, siempre va para adelante. Allí le enseñará a su hijo lo que es el valor de la vida y lo que es vivir un presente y lo que es cuidarse cuando todo no puede ir hacia adelante. Lo que son los golpes de la vida, lo que es y será aprender. Lo que es amar las hamburguesas y lo que es el humor dentro de tanta tristeza.

2. La muerte de la madre de Max no parece mucho preocupar al personaje, ya que en ningún momento del comienzo se ve afectado a tener una relación con el padre, no por que no importe, si no, que por que, en sí, la mayoría de las producciones de Spielberg hablan de la familia, pero hacia el principio no se habla por que no hay interés, si no, por que el padre no desea y no choca con el tema. Hacia el final si llegará, como también se volverá a cruzar a un boxeador que vuelve a la alegría y parece ganar la batalla con un robot débil, y dando un batacazo al vencer al invicto de una creación robótica china, programada para ganar todo y no perder nada. Y de un padre que siempre se quiere ganar la vida con ese trabajo, por que en sí, lo toma como un trabajo y no como un deporte, un fanatismo, si no como un objetivo para conseguir dinero y vivir. Con su hijo aprenderá a que, su vida tendrá que ser compartida y vivida entre dos, y disfrutarla entre sí, aprendiendo cosas y dando lección a otras.

3. La película entra y cae en muchos pozos comunes sobre las películas que intentan ser emocionantes: el débil y humilde le gana al poderoso y soberbio. La líder del robot mas fuerte, desea comprar al robot débil para hacer entrenar al fuerte. Hay mucha plata en juego y el personaje de Hugh desea venderlo, el chico no acepta, y una vez mas al ganar una batalla increíble, desafía a estos a través del vocero, mientras todos los espectadores lo ovacionan. La historia del padre y del hijo. La historia del padre golpeado que ayuda a su hijo. La historia del hijo que se enoja con el padre y se va pidiéndole una oportunidad. La historia del padre que vuelve por su hijo acordándose de él intermedio de fotos. Todo eso, como en Karate kid -De Will Smith, no la original, dios, que es inigualable- pasa a un segundo plano, y ganan varias cosas, la emoción de ver como "los malos" caen ante los buenos, y como esa música infernal te mata los oídos y te hace largar una lágrima. Pero hay varias diferencias, en la de karate ganaba el reconocimiento del perdedor al entregarle el premio a aquel que -lo negativo- era el humillado, y había llegado desde muy lejos sin saber nada de pelea. En esta, ganan dos cosas, primero, que no es previsible en nada, ya que el débil no gana, pierde, pero, con humildad y deja mal parado al invicto que lo seguirá siendo pero sin el mismo respeto. Y además gana por otra claridad, que es que cuando el Jackman no Wolverine, en el último round le hace reconocimiento de copia a su robot a través de su forma de boxear, mostrando que él no está ahí volviendo a su pasado amor, si no que está ahí para divertirse y sacar una sonrisa, esa que no se le ve en toda la película y que deja caer el agua de los ojos de su hijo y su novia, quién es, la hija de quién entrenaba a este.

El desafío de hacer una película con robots, no es mas que uno fuerte, ya que, la amistad entre Max y el robot no es tan fuerte como la amistad de Max con su padre, ya que la película muestra en todo sentido que los bots son una escusa para hacer crecer una historia de amor entre un padre y su hijo, y entre el padre junto al deporte y a quién le enseño a agarrar los guantes. Y ahí está, la escena de cuando el robot agarra a Max y lo mira a la cara, el robot que lo encontró en un acantilado. Y tanto el robot como el padre le llegan en el momento perfecto a Max, quién, como el protagonista de Super 8 necesita mirar hacia adelante sin olvidar el pasado, y se seca todas esas lágrimas derramadas, viviendo un presente alentador y que lo haga olvidar de todo, mas allá de que en todo, ambos chicos vean las caras de sus madres. Ambas hablan de la vida, y ésta no es excelente por que cae en demasiados pozos infantiles y no tiene un guión tan hermoso y extenso como la de Abrams. Genialidades que se disfrutan con el pasar de las escenas.

Sobre 12 hombres en pugna

12 hombres en pugna / 12 Angry men
Director: Sidney Lumet.
Actores: Henry Fonda, Martin Balsam, Lee J. Cobb, Jack Klugman.
Origen y año: Estados Unidos 1957.
Duración: 96 minutos. Apta mayores de 13 años.
Puntuación: 10 (diez)

Esta filmación marca un aprendizaje sobre cada una de las películas de juicios que se estrenaron después de este propio estreno. Lo genial de la película de Lumet es como uno se imagina el caso y como va metiendo y armando el rompecabezas en su memoria para intentar deducir un caso que nunca se sabrá si deja al chico culpable o inocente, dos palabras mas que pronunciadas durante todo el film, y que dejaran a cargo al gran héroe del jurado, quién mantendrá durante una hora y media a todos expectantes de como algo se puede resolver. El personaje de Henry Fonda se transforma así como un héroe mítico que sin saber cual es la culpabilidad del chico decide ponerse a trabajar, y reta a los otros del jurado a que lo que está a punto de suceder es la muerte de un pibe cuando estos quieren irse a jugar al Golf y marcharse del lugar. Es simple: no se sabe ni se sabrá si el pibe es culpable o inocente. Lo que muestra la película es una connotación sobre el uso del timing espectacularmente de como una película debe avanzar y mostrarse inteligente y sólida, con las actuaciones perfectas. Cuando, en la historia se pone a llover, a uno no queda otra que imaginarse el caso en plena lluvia, pero mas, por el tiempo que por otra cosa. Cada uno se imagina el caso desde otra significación y desde otro ángulo. Lo que Lumet hace para la historia es magnificar lo que es un policial desde adentro y lo que es un misterio desde lo mas fondo de un cuarto chico, donde doce "culpables" pueden dejar muerto a un chico inocente. Cuando el juicio llega a su fin, el viejo del jurado le pregunta al héroe cual era su nombre, y este se lo dice, pero sabiendo que el viejo también es uno de ellos, al darse cuenta la pista de la marca en la nariz de los lentes. Así y todo llegará a su fin un momento de emoción cuando el que siempre cree que el pibe es culpable se quiebre y saque las fotos de su hijo para dar por una vez termina esta decisión y dar el gran golpe de un jurado que vota inocente a un chico que parecía mas culpable que nadie. La cabeza de Lumet es genial y no deja rastro alguno, ni ninguna pista al descubierto, convirtiendo todo lo que se habla en no mas que un ejemplo de diálogo de un jurado, sin malas actuaciones ni actores cayendo en metáforas. Sin dudas, genial.