jueves, 4 de agosto de 2011

Morir como un hombre







Morir como un hombre / Morrer como um homem
Director: Joao Pedro Rodrigues.
Actores: Fernando Santos, Alexander David, Chandra Malatitch.
Origen y año: Portugal, Alemania, Inglaterra 2009.
Duración: 133 minutos. Apta mayores de 18 años.
Estreno en Buenos Aires: 03 de Febrero 2011.




Crítica:
Creo, que como por ahí leí, para hablar de Morir como un hombre, debo hablar del cine que me gusta. Lo digo: este cine no es que no sea para mi desde ese punto, pero creo que este tipo de cine no se ve muy reflejado en mi. Yo creo que mis gustos sobre cine pueden ser cualquiera, puede haber sorpresas en mi gusto, puede haber decepciones y puede haber en su mayoría, balances que uno ya imaginaba. Mi gusto de cine está mas metido en "la historia y los personajes van de la mano", y siempre debe haber un protagonista fuerte con actores secundarios que lo ayuden -nada tiene que ver con Morir como un hombre, pero es por eso que tanto me gusta Atracción peligrosa, Gran Torino, Carrie-. Además de ese tipo de cine, también me gusta que la duración sea exacta, y con ese término no cumple ésta película, si no que celebra el "cine duradero".

Carlos, de Assayas, quién hace poco escribí, era una película que duraba mucho, una película a la que había que sentarse a bancársela, pero como en Un profeta, nosotros teníamos la ventaja de disfrutarla, de encantarnos con la película en cada escena que pasaban, en cada paso del gran protagonista y en cada movimiento que él tenía con su arma y su poder. En Un profeta Malik (Rahim), tiene la posibilidad de entrar a un bando y decide asesinar a un tipo en su celda. Esa era una escena a la que podíamos disfrutar y la que podíamos ver varias veces.

Mas allá de que Morir como un hombre sea una historia muy bien contada y con grandes actuaciones, no tiene ninguna escena a la que podamos rescatar, no tiene ningún emblema al cual podamos sentirnos identificado. Minuto 100' de la película, los muchachos van a cazar lobos, y la película se frena durante seis minutos en una escena donde están todos tirados en el pasto del bosque. O sino podemos ser testigos de varias canciones que duran mas de tres minutos en pantalla.

Y, a pesar de esa escena final I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E con el personaje de Tonia muerto, y esa canción que ella canta sobre su velorio, Morir como un hombre es una historia a la que ya varios que la comparten conmigo me dicen "ésta es una película que la podrían haber hecho en media hora y la estiran". Yo les explico que así es este cine, pero por lo menos en Policía, adjetivo con ese diccionario todos podríamos disfrutar de alguna nueva enseñanza, y por lo menos no nos aburre ver al policía sentado y comiendo fideos a la espera de decirle a su mujer que baje la música por que estaba muy fuerte. De estas películas hay muchas, pero, yo necesito hechos, necesito algo fijo, la historia es bellísima, y Agustina, la perra es muy linda, pero todo lo que rodea a la película -como ver comer a un perro vagabundo durante tres minutos- no es mas que una pobre historia en la que se intenta, se intenta, de no terminar boca abajo. Una historia de perros, que en su otro significado, sería "una gran película".

Estrenos Jueves 4 de Agosto















Super 8:
En 1979, la fuerza aérea de los Estados Unidos clausuró una sección del Area 51. Todos los materiales debían ser enviados a un lugar seguro, por tren. En medio de la noche, el tren de carga que transportaba el preciado material es protagonista de un espectacular accidente antes de llegar a destino. El paradero de la carga, como su destino, permanece siendo un misterio. Inspirada en las películas que Abrams amaba y admiraba de adolescente, Super 8 cuenta la historia de un grupo de amigos y la aventura en la que se embarcan luego de ser testigos del dramático choque del tren.

Los pitufos 3D: Los Pitufos son una serie de historietas que cuentan las aventuras de una especie ficticia de pequeñas criaturas humanoides azules de tres manzanas de alto que vivían en un bosque en algún lugar de Europa en la Edad Media. Fueron creados por el historietista belga Peyo, y popularizados por la serie animada de televisión de los estudios Hanna-Barbera.

Güelcom: En esta comedia Leo, un joven psicólogo, se entera que su ex pareja, Ana, está de visita en Buenos Aires después de haberlo dejado hace cuatro años para probar suerte como chef en España. Apoyándose en las amistades, la terapia y en los recuerdos, intenta superar sus rencores y saber porque tantos argentinos como ella han querido irse. Con la excusa del casamiento de unos amigos en común (que también viven afuera) inicia un plan para poder reconquistarla. Pero la presencia de un nuevo novio y varios resentimientos del pasado van a hacer que la tarea no sea tan sencilla.

El mundo según Barney: En esta historia generosa e ingeniosa conocemos a Barney Panofsky, un hombre aparentemente corriente, que tiene una vida extraordinaria. La cándida confesión de Barney recorre cuatro décadas y dos continentes, e incluye tres esposas, un padre impresentable y un amigo encantador y totalmente disoluto.

Otros estrenos
-Ausente
-Un mundo misterioso
-Empleadas y patrones

martes, 2 de agosto de 2011

Que la cosa funcione







Que la cosa funcione / Whatever works
Director: Woody Allen.
Actores: Larry David, Evan Rachel Wood, Adam Brooks, Patricia Clarkson.
Origen y año: Estados Unidos, Francia 2009.
Duración: 91 minutos. Apta mayores de 13 años.
Estreno en Buenos Aires: 12 de Mayo 2011.


Crítica: No soy fan de Allen. Ni me gustaría serlo. Larry David si me gusta, su inteligencia deslumbra en cualquier pantalla. Sobre el final de la película, la historia se pesa sobre un diálogo -de tantos- que tiene Boris con sus espectadores. En el año nuevo, les dice que en general odia las celebraciones. Para ser realistas, mas que el inteligente, misántropo y físico viejo rompe bolas, parece un abuelo que va en calzones a la guerra, vestido para matar y con la conciencia vacía: él no va a morir. A Boris, como a Allen, no le gusta nada, o aunque sea se tiene que conformar, ve la vida distinta a los demás, les enseña a los chicos a jugar al ajedrez revoleándoles "las piezas" del tablero por la cabeza. Hay mucho en Boris de Allen, y hay mucho en Que la cosa funcione de Allen.

Es la primer película de tres en el año que veo de Woody Allen. Conocerás al hombre de tus sueños, y Medianoche en París las tengo vacantes, aunque es probable que sólo vea la segunda. En ésta película no hay mucho para hablar mas que de una comedia a la que le falta lo cómico. A Allen le faltan detalles, mas que contar historias e historias que se van concentrando mientras en el medio tenemos la imágen de un helado de crema americana a punto de derretirse. En Allen se vive el Nueva York y se viven los años '70. En Allen se respira comedia-aire romántica, que a las nenas jóvenes les gustan los viejos, pero en sí, ésta es la nena rara que sale de otro mundo y va a parar justo con el viejo igual a ella: ambos mundos equivocados y fuera del mundo actual. ¿Parece extraña la forma en que Melody y Boris se conocen? No, pasa inadvertida durante toda la película y es sólo la conciencia de los actores la que se queda impactada sobre ese primer encuentro y ese asombro a punto de estallar en una comedia a falta de ritmo. Sentados en un bar Boris habla con sus amigos, que el comienzo quiere dejar en claro que él está loco/raro y que sus amigos andan bien de la cabeza pero se hacen los tontos y saludan a los amigos de Boris. Pero con el correr de los minutos nos daremos cuenta de que ningún personaje es tan humano como debería serlo, ya que uno de los amigos de Boris comparte a su mujer con-otro-tipo-la-ex-del padre-de-Melody-la-mujer-de-su-amigo-Boris.

Todo en Que la cosa funcione se vuelve un buen nudo, no están mal armadas las escenas de encuentro por qué Melody nos explica desde los primeros minutos que jamás volverá a su casa, y allí apareceran sus padres para transformar a Que la cosa funcione, a "Que la cosa salga lo mejor posible". La aparición de los padres y el mayor protagonismo de los amigos de Boris hacen cambiar definitivamente una película por otra. Es por eso, que en realidad a Boris no le gusta ese tipo de celebración, en realidad, por que es un tipo al que le gusta vivir sólo, en realidad por que ya nadie se lo aguanta, o por que necesita a una mujer igual a él, por mas que tenga mas de cuarenta años menos.

Ese Boris que sobre el comienzo de la película toma la cámara y nos dice que esto "es una película" y que trata de estúpidos a sus amigos, de boluditos a los nenes que les enseña ajedrez, de "nada nuevo" a la mama de uno de esos niños, y de "tonta" -aunque lo sea- a la chica que se encuentra y con quien se queda por qué "lo sorprende", termina siendo no mas que una sombra para el Allen que está acostumbrada la gente, termina siendo un personaje que no pierde la batalla pero mete una pausa, una pausa tan innecesaria como el rumbo que toma la película -el padre de Melody va en busca de su ex mujer por qué se confundió con la amiga con la que la había engañado, problemas de familia, acá Boris queda a espaldas, casi lejos de toda esta escena. El padre de Melody en un bar pidiendo tragos por que quedó soltero y poniéndose hablar con un gay que nada tiene que ver con la película, a quién nos ponen para enseñarnos algo sobre el valor de la vida-. A todo esto, y luego de que Boris allá pedido el cambio y allá tirado las armas, todos comparten una linda velada de fin de año en su propia casa. Todo en Que la cosa funcione pasa por que sí, Boris se quiere suicidar dos veces ¿Por qué? por que él es así, por algo cae en las manos de su futura mujer, con quién seguramente pedirán la cuenta en el restaurant y terminarán siendo no mas que la sombra de Allen en Match Point, en Melinda y Melinda y en Celebrity, aunque creo que ni siquiera me gustan estas, por algo creo que no quiero ser fanático de Woody Allen, por que todo su cine se olvida rapidamente, se esfuma por la ventana en que entró y se va como si nada hubiera pasado. La cosa no se si funcionó o no, aunque sea lo intento.

lunes, 1 de agosto de 2011

Algo mas: El secreto de sus ojos

El secreto de sus ojos
The secret in Their eyes







Director: Juan Jose Campanella.

Actores: Ricardo Darín, Guillermo Francella, Soledad Villamil, Pablo Rago, Javier Godino.
Origen y año: Argentina 2009.
Duración: 129 minutos. SAM 13
Estreno en Buenos Aires: 13 de Agosto 2009.

No sé por que pongo "Algo mas", creo que nunca había hablado sobre la película, aunque sí tengo mi opinion desde ya hace rato. El secreto de sus ojos es una película que quedará en la historia del cine argentino por haber obtenido el Oscar a la mejor película extranjera. Hay dos cosas a la que me llevaron a escribir sobre la película -me encantaría escribir mucho y mucho sobre el film pero no me da el tiempo-. Dos cosas que pasaron en la semana, una fue una nota que leí sobre una entrevista a Campanella y otra sobre el "historial" de Francella, pasando desde Casados con hijos hasta la malísima Papá se volvió loco. Mientras veía a Francella me acordaba de su gran personaje en la película y de la pasión que él tiene sobre Racing Club. Hay una escena maravillosa que describe a la película: se puede tomar por ridícula, pero tengamos en cuenta que mas allá de la corrida del tipo hacia el campo de juego, también podemos observar que estamos en un tiempo viejo. Es cierto, esa escena con la hinchada de Racing, está hecha por que Campanella y Guillermo
son de la academia. Es cierto, que Guillermo jamás se haría pasar por ser hincha de otro club en ningun proyecto que trabajase. Pero, la escena es ridícula y grandiosa a la vez: ¿Se puede encontrar a un tipo en plena cancha que jamás se ha visto? ¿Justo, ese tipo fue a la cancha ese día? ¿El tipo no es gallego? ¿El tipo se da cuenta de que lo están buscando?. Todo eso hace ridícula a la escena, pero tenemos que agradecer por lo impactante que es, y Guillermo dice "La pasióooon" y ahí se hace un corte y saltamos al Ducó, el estadio de Huracan, y se escucha las canciones de la hinchada de Racing, se ve a Benjamín (Darín) y a Pablo (Francella) buscando algún tipo de pista, mientras tanto Pablo disfruta del partido. Pablo le explica a Benjamin por que carajo va a ese bar y le responde por que le gusta, por que se toma unos tragos y por que es una pasión, por que para él agarrarse a trompadas allí dentro no tiene nada del otro mundo. En la escena de la cancha de huracan podemos ver todo eso, pasión, emoción y asombro a la vez, el tipo corre desde el baño hasta el campo de juego, el campo de la cancha implica a barrio, implica a olor a chori y olor a porro, la típica combinación de olores en un estadio de fútbol argentino. Por que eso no es sólo lo que identifica a Pablo, al hincha que mato a la mujer y a la escena de la cancha de Huracan, todo eso -la pasión- identifica toda la película, por que Benjamin escribe su novela con pasión, vivió ese caso con pasión, su amor por Irene es pasión, por que a la película no le importa el caso, le importa mostrar las caracterísitcas de sus personajes, le importa darles vida, le importa darle por sobre todas las cosas un mundo en donde apoyarse, un mundo con quien hablar. El secreto de sus ojos por ende, pasa por gran parte de Buenos Aires, pasa por grandes lugares del barrio, pasa por grandes escenas en movimiento sobre la pasión, habla de todo lo argentino, por eso a Pablo lo asesinan, Pablo y Benjamin son dos tipos de pasión, pero por eso una vez que a Pablo lo asesinan, la película ya está fuera del caso. Muchas virtudes: El amor entre Irene y Benjamin, la amistad entre Benjamin y Pablo, la justicia, la pasión y por último el caso se desarrollan en la película. Es una película de hechos pasados (el caso), presentes (la realidad) y el futuro (quedarse con Irene y ser feliz). Es una película con muchos significados que además de todo eso, tiene la gran virtud de ser una película muy entretenida y de jamás querer que se acabe. Una de esas películas para no olvidar mas y que deja muy bien parado al cine argentino. La entrevista que leí sobre Campanella no me gustó mucho, no fue de mi agrado, además tiemblo por su próxima película Metegol, el argumento no me gusta, la historia me parece una pavada, y todo lo que lo rodea no me parece nada nuevo ni nada interesante. Pero Campanella, vuelve a meter la pasión y el fútbol en el cine. Que me van a decir que esta no es una película de... ¿Amor? ¿Fútbol? ¿Policial?. El secreto de sus ojos es una gran película, pero sufro por Metegol -bah, sufrir, tampoco para tanto-. Lo que dijo Campanella es cierto "Ya nadie lee las críticas, le importan el puntaje y la valoración" o "El cine argentino ya no es bien recibido si no lo recomendas, o no le decis es Muuy buena, por que con el buena, no te la ven ni en pedo". Es cierto, el cine argentino, cada vez para el espectador está peor, pero sepamos valorar películas como esta, como Carancho y como Excurciones. Todo este cine, además de ser argentino, se guiá por la pasión de todo su elenco.

Carlos







Carlos
Director: Olivier Assayas.
Actores: Edgar Ramirez, Alejandro Arroyo, Juana Acosta.
Origen y año: Alemania, Francia 2010.
Duración: 168/330 minutos. Versión acortada. SAM 16
Estreno en Buenos Aires: 16 de Junio 2011.




Crítica: No existe problema de ser la versión acortada de sus 330 minutos. Mas allá de estar tirada al cine en 2010 con mitad de película afuera, Carlos está muy bien contada y sobre todo muy bien musicalizada.

Sobre todo, con música: Poco me interesa el personaje, poco me interesa la historia, pero si me gusta verla, la película te atrapa con ese sentido de "un manjar para los ojos". Pero hay otro sentido, no sólo es un manjar para los ojos, si no que también es un manjar para los oídos. Escuchar esas lenguas -nuevamente- arabes, francesas, italianas, e incluso escuchar a Edgar Ramirez hablando venezolano, da gusto -ahí esta, eso explica por que Policía, adjetivo es una buena película, por su escena final y el diccionario, no importa que pase ni nada, sólo da gusto escuchar la lección que le dá el oficial al policía novato-. Acá lo que importa es escuchar una y otra vez los distintos diálogos que se concentran en los distintos actores. Escuchar a Edgar Ramirez en el papel de Carlos, es magistral. ¿Ese era Carlos? ¿Estaba así de perfecto armado? Sí. Edgar Ramirez parece el verdadero Carlos con boina, con rifles, con escopetas, con una tonada esquisíta, como el helado de dulce de leche. El Carlos de Assayas no sólo hace quedar en ridículo al Che Guevara, también hace quedar en ridículo a muchos de los hombres de cine. Y sí, Carlos es un hombre de cine, por que a la mañana y antes de entrar en acción se levanta, la cámara muestra su culo caído, se lava los dientes, desayuna, y sale con un cigarro en la boca para entrar en acción. Lo importante no es ver que le pasa ni que le pasó a Carlos, lo lindo es disfrutar de como se mueve el personaje, de esas escenas maravillosas y de todo lo demás que la película nos quiere enseñar. Lo que mas alegra a la película es la música, una gran música, perfecta para la película, perfecta y encajada justa en las escenas donde tiene que estar. La música es lo que lleva a Carlos a la política, a Assayas, hombre de cine político, hombre del cine terrorista.

El terrorista Carlos: la palabra terrorista es bien recibida en el cine, Carlos está por sobre todo lo demás del personaje -cada vez que Carlos no aparece en acción la película se desinfla, se dobla y se vuelve un chicle que lo único que le falta es justamente al protagonista-. Es así que te va llevando la película, hacia mas conocimiento, en la escena de la toma de rehenes, en la escena donde están todos en el avión y el que decide es Carlos, buscado por Gran Bretaña y por gran parte del mundo, uno de los terroristas que mas se ha hablado.

Sin dudas, una de la mejor escena de Carlos, es cuando todos están en casa tocando la guitarra, tranquilos y interrumpen en la casa de Carlos. Allí, tras un par de interrogantes, Carlos va a apagar su cigarro, se lleva la mano al bolsillo, y los caga matando a todos -los caga matando a todos, ¿entendió? Divino para el Carlos de Assayas, que muestra sus dientes, con una película violenta, rápida, musicalizada, con todo lo que una película sobre un terrorista debería tener. Cuando, termina todo, y nosotros escuchamos esa música bella, linda, nos damos cuenta de que acabamos de terminar de ver una gran película -ojo, ultimamente este cine me esta empezando a decaer, puede ser que todo termine mal, cada vez me gusta mas Ben X, Sólo contra sí mismo, y Las hierbas salvajes que el año pasado la había calificado con un 8, es un lindo 6 como mucho, esto me está dando miedo-. Lo único que le falta a Carlos es ver bailar a su director y al protagonista juntos, mientras de fondo vemos una ametralladora, y la foto de su abuela bailandola como toda la película supo hacer, con coraje, con valentía y con sobre todas las cosas, con un fuego impresionante.

La reencarnación de los muertos







La reencarnación de los muertos / Survival of the dead
Director: George A. Romero
Actores: Alan Van Sprang, Kenneth Welsh, Devon Bostick Athena Karkanis, Joshua Peace.
Origen y año: Estados Unidos 2009.
Duración: 90 minutos. Apta mayores de 18 años.
Estreno en Buenos Aires: 21 de Julio 2011.



Crítica: La reencarnación de los muertos, -otro título de muertos para el director- tiene muchas cosas buenas de y para Romero, pero también tiene muchas cosas que no se perdonan y lo hunden al maestro de los zombies.

1. Se puede salvar en el comportamiento que le da a los zombies: muy creíbles, ¡Al fin Zombies que no sean rápidos ni te maten facilmente, al fin zombies que realmente con una patada caen al suelo!. Los zombies están de vuelta, y Romero los hace aún mas reales. Por eso, una de las escenas es cuando D.J en la punta del barco se da vuelta y hay un zombie que se le viene acercando de a poco, el mira como diciendo "Uff, otro mas para matar, me tiene podrido esto", y agarra y le tira una patada, y lo prende fuego de tal manera que sale volando. Así, sí, es taaaan fácil matar zombies que Romero nos da una clase de como crearlos facilmente. Lo de Romero, se caracteriza también por traer personajes no conocidos, o poco conocidos al cine, actores de Clase B, que hacen sus papeles de manera grandiosa. El chiste o mejor dicho, la ironía que clava Romero es grandiosa, como por ejemplo, la escena donde el chabón (el chabón que aparece por ahí con toda esa guita) se encuentra una pistola y amaga con matar a D.J, apunta dispara, y detrás había un zombié, él ironicamente dice "Mjjj, mejor me la quedo". Lo de Romero se puede explicar en la relación entre Tomboy y el méxicano con el "sólo cinco minutos", pero claro, para Tomboy fueron mas que eso y lo termina matando. En Romero, uno se puede sentir fiel con su escena final, los dos dueños de la isla en plena guerra, se apuntan con el fondo de la luna llena, ninguno de los dos tenía balas, pero esa escena nos hace recordar al cine, al cine del campo, al cine de terror, al cine de todos los tiempos, con eso, Romero y sus espectadores estan feliz: mucho gore, zombies reales y personajes que mas allá de todo, en algun momento muestran humanidad.

2. No se salva con su guión, con el mundo que muestra. ¿Cual es el mundo que Romero nos quiere mostrar? ese mundo es muy chico, tal que el grupo de soldados quiere entrar a una isla -ver como se dan cuenta de la existencia de la isla, patético- y desde todo momento parecemos estar allí (Pandora, en Avatar también mostraba un mundo, pero lo mostraba dentro de un planeta, que lo describía tal cual es, nada sabíamos del mundo real, sólo que estabamos en Pandora y que mas allá de todo, la humanidad seguía existiendo). El problema de la película no son sus actores, son sus mundos, sus paisajes, que en ningún momento de la película lo creemos, vamos desde bosques a rutas, de rutas, a barco, del barco a otro bosque. Todo eso no parece desaparecer nunca. Estamos en plena guerra, Perdón ¿Que guerra? en un mundo que todos hacen lo que quieren, ya no importa quién mata a quién, en La reencarnación de los muertos no importa nada, no importa quién sobreviva, quién es el bueno, quien es el malo -incluso no lo sabemos-. no hay nada que pueda dejarnos, de por qué ésta película de Romero, es buena, incluso todo lo contrario, todo eso que lo podría salvar, termina desapareciendo, con todo esto malo que lo abarca, una película sin sentimientos, sin mundo, sin personajes que aguanten todo ese poder, sin zombies, por que en sí, ni siquiera se trata de una película de zombies, no sabemos por que aparecieron, no sabemos de donde salieron, ¿En una isla tantos muertos?. Romero no quiere hablar de los zombies, ni tampoco quiere hablar sobre de que otra cosa se pueden alimentar, quiere hablar de un pueblucho, quiere hablar sobre la guerra, pero para eso aunque sea, tendría que cambiarle el título a este film que no asusta ni entretiene.

Capitán América 3D







Capitán América / Captain America
Director: Joe Johnston.
Actores: Chris Evans, Hayley Atwell, Sebastian Stan, Tommy Lee Jones, Hugo Weaving, Dominic Cooper.
Origen y año: Estados Unidos 2011.
Duración: 124 minutos. Apta mayores de 13 años.
Estreno en Buenos Aires: 28 de Julio 2011.



Crítica: A la salida del cine, el pibe del candy me preguntó si me había gustado la película. Sin sonreír y mirando hacia el piso, le respondí que "casi nada". Y el me dijo que no importaba, que Los vengadores, la próxima película con muchos de los héroes de Marvel juntos, iba a estar buena. Yo de eso, no tengo ninguna duda. Sobre el final, me quedó esa impresión, pude ver a Iron Man y a Thor juntos. Iron Man es el mejor superhéroe que ha creado Marvel, Thor es horrible, sin carisma ni nada y Capitán América no existe (no existe = no importa, no tiene poderes, no vuela, no hace nada, ni siquiera parece un héroe, ni siquiera hace historia). De Capitán América, la película me quedo una impresión: el final me gustó, me pareció simpático, me pareció alucinante, sólo el final, con el paso del tiempo y cuando el Capitán América sale corriendo por la calle, y en pleno movimiento de una de las ciudades mas transportadas, el tipo que lo cuidaba le pregunta hacia donde iba y el le responde "Tenía una cita", recordando a su chica. Capitán América en otro de sus mitos, jamás envejece.

Vallamos al 3D, quizás algo innecesario en la película, no por que no ayude, si no por que realmente en la película eran molestos. Le daban oscuridad a la película, pero aún así, también le daba como cierto agotamiento. Esto no pasaba en Iron Man, ya que ninguna de sus dos películas fue proyectada con los anteojos. Así, vuelvo a Iron Man, uno de los héroes que mas me guste, no sólo por tener abajo al gran Robert Downey Jr, si no por tener, dentro de la película, una gran cantidad de buenos actores secundarios. Iron Man es a la película lo que es al superhéroe: pasional, carismático, fuerte, luchador y en busca de una identidad, no siempre con la misma cara de "voy a ser el mejor", por que alguna vez Iron Man falla, y de lo lindo. En Iron Man, se escucha música de Queen, se hace una fiesta con minas, con pijamas, con casas lindas, con pistas de carreras, con coches hermosos, con bañaderas lujosas, y con villanos que se caracterizan por tener solidez por sí solos: el gran Mickey Rourke en un papel genial. Así tampoco es Thor, como tampoco lo es Hulk, ¿Hulk? un tipo verde que destruye todo, sin ser un héroe es un monstruo con mucha falta de todo, no sólo la película, el personaje también: pero es falta de recursos de los guionistas y directores.

En Capitán América hay un problema, el villano no logra ser un buen villano. No logra identificarse con el espectador, no logra ser odiado por la gente, y lo que es peor, el superhéroe tampoco llega a identificarse ni a ser amado por el mismo. El villano, como el superhéroe, en la película no existe. El guión no permite existir a ninguno de los dos. ¿Como es que muere el villano? ya ni me acuerdo, pero si tengo en mente que era un bicho de color rojo. ¿Como se llamaba? Ni me pregunten. En Capitán América no existe ni el superhéroe ni el villano: gravísimo error.

Una de las cosas mas feas de la película, es que el Capitán América sale a mostrarse, sale a conocerse en sus inicios, sale a mostrar su escudo, a mostrar su ejército, a mostrar su máscara y su nombre, pero nunca sale a demostrar nada de lo que queremos ver, incluso lo que queremos saber lo queremos saber con hechos y no con palabras, incluso el Capitán América, termina siendo el "Chico que es flaco y desnutrído, por ende, lo tratan de fantasma, chico que lo cagan a trompadas en una esquina, y como todo chico fuerte, se deja pegar, chico que es ayudado por los superiores, chico que nunca en su vida tuvo la oportunidad de encontrarse una chica. Todo esto termina en Chico fuerte y alto, por ende, lo tratan de maravilla, chico que ya no se deja cagar a trompadas, si no que va y él los caga a trompadas, y como todo chico fuerte, no se deja pegar, chico que ya no necesita ser ayudado pero que vengara no se qué cosa, y chico que se termina quedando con una chica hermosa, que encima, es la chica que tooooodo el mundo, absolutamente tooooodo el mundo, sabe quien será, ojo, a la chica le gustan los chicos inteligentes y no esos que se pasan de burla, por eso la nena le pega una trompada a uno de los soldados" Atencioooon, señor cine, atenciooon señores guionistas.

Lo mas triste, no llega nunca, lo mejor tampoco, sólo esos graves errores, de un tipo de cine que ya aburre, "el chico pobre que se vuelve rico y ahora ayuda a los demás". Imaginese todo eso, con un par de chistes con respecto al tema, como "Ese chico necesita un sandwich" Ja, que gracioso, que oportuno y que vivo. Capitán América, además de todo eso peca de su recuerdo, se olvida rápido -otro grave error del guión-, no se deja tocar, y de tanta charla y charla, nos olvidamos de las partes buenas, aquellas de acción que sólo se viven por momentos: y claro, les dije, Los vengadores, va a estar buena, ahí saben por que me gustó Iron Man, pero también pueden entender por qué no me gusto Capitán América, simplemente, por los grandes errores del guión y de los directores (rescato sumamente la aparición de Hugo Weaving). Como lo dije, el Capitán América se presenta, ahora, queremos las piñas...